Hola a todos, soy Mari Yepes y quiero contar una situación que viví con mi esposo Emanuel. Nosotros estuvimos juntos durante 3 años y por mucho tiempo tuvimos una relación bonita, pero mi forma de ser, mis celos y algunas actitudes que yo tenía fueron acabando poco a poco con nuestro hogar.
A veces para nosotras como mujeres es muy complicado reconocer que también podemos ser las culpables de que una relación se termine. Es mucho más fácil echarle la culpa a la otra persona, buscar una razón para justificar lo que hacemos o simplemente no aceptar nuestros errores. Eso fue exactamente lo que me pasó a mí.
Durante mucho tiempo no quise enfrentar lo que estaba haciendo y cuando finalmente entendí que debía cambiar ya era demasiado tarde. Emanuel tomó la decisión de marcharse de nuestra casa y no quiso darme otra oportunidad. Creo que él tuvo que irse para que yo realmente entendiera todo el daño que estaba causando.
Después de eso comencé terapia. Llegué a tener 17 sesiones porque sinceramente quería mejorar y entender qué estaba pasando conmigo. La terapia me ayudó en algunas cosas, pero también entendí que existen temas que una terapia no siempre logra solucionar completamente.
Incluso cuando iba aproximadamente por la sesión 17, la misma terapeuta me habló de buscar algo relacionado con astrología o alguna orientación espiritual porque había situaciones emocionales que yo seguía sin poder controlar.
Por eso empecé a leer, investigar y buscar información hasta que hablé con una consultora espiritual.
Con ella entendí algo que nunca había considerado y es que algunas veces nuestros cambios emocionales, los celos o esa necesidad de querer controlar todo pueden estar relacionados también con nuestros ciclos energéticos y nuestro campo espiritual. No sé si a algunas les ha sucedido que existen días donde sienten que cualquier cosa las altera mucho más de lo normal. A mí me pasaba bastante.
La consultora comenzó ayudándome con mis ciclos energéticos mediante unos trabajos espirituales enfocados en estabilizar mi campo astral y evitar que yo explotara de una manera tan fuerte con Emanuel.
También trabajó mi ciclo de energía espiritual porque según me explicó estaba demasiado inestable y por eso yo reaccionaba rápidamente ante cualquier situación.
Después de hacer ese proceso algo cambió muchísimo en mí. Ya no volví a tener esos estallidos como antes.
También revisó el tema de mi enfoque lunar y me explicó que existían algunas cargas negativas que necesitaban mejorarse. Poco a poco fui sintiéndome diferente y mucho más tranquila.
Fue allí cuando personalmente me di cuenta que un trabajo espiritual sí podía ayudarme.
Cuando sentí que ya había cambiado muchas cosas decidí buscar nuevamente a Emanuel. El problema era que él ya no quería regresar conmigo. Había sufrido demasiado por nuestra relación y no confiaba en que realmente yo pudiera cambiar.
Entonces nuevamente hablé con la consultora.
Ella me explicó que Emanuel todavía tenía sentimientos y amor por mí, pero que después de todo lo sucedido estaba cerrado completamente a regresar. Por eso me recomendó trabajar un proceso relacionado con el ciclo de la ley de atracción para ayudar a que él pudiera nuevamente acercarse y darse cuenta de los cambios que yo estaba teniendo.
La idea nunca fue simplemente que Emanuel regresara de un momento para otro. Ella siempre me explicó que yo primero debía demostrar con mis acciones que era una mujer distinta.
Con el paso de las semanas Emanuel comenzó a darse cuenta.
Ya no reaccionaba igual, no buscaba discutir por cualquier cosa y tampoco tenía esos mismos ataques de celos que habían terminado nuestra relación.
Hasta que finalmente llegó un momento que para mí fue demasiado importante y él decidió decirme que iba a darme una nueva oportunidad.
No voy a decir que todo sucedió de la noche a la mañana porque no fue así.
En total fueron aproximadamente 2 meses bastante largos y difíciles. Hubo momentos donde pensé que las cosas no iban a funcionar, pero finalmente todo comenzó a mejorar para mí, para Emanuel y para nuestro matrimonio.
Hoy siento que soy una mujer diferente.
He aprendido a controlar mi ira, algo que durante mucho tiempo pensé que nunca podría hacer, y también he podido manejar mucho mejor mis celos.
Ya no vivimos discutiendo como antes. Incluso siento que nuestro matrimonio se encuentra ahora en un proceso de mejoramiento continuo porque los dos estamos mucho más tranquilos.
Hace poco también me inscribí en meditación. Voy todos los viernes en la noche y ha sido otra cosa que me ha ayudado bastante.
Fue precisamente la consultora quien me recomendó comenzar a meditar porque me dijo que sería muy bueno para continuar trabajando mi tranquilidad y mi parte emocional. La verdad lo hago feliz y contenta porque siento que estoy haciendo algo bueno para mí misma.
Quise contar todo esto porque sé que existen muchas mujeres pasando por situaciones parecidas.
Muchas veces nuestros celos, nuestra ira o nuestra manera de reaccionar terminan alejando precisamente a la persona que amamos y cuando finalmente queremos enfrentar el problema ya sentimos que es demasiado tarde.
Chicas, créanme que muchas pasamos por esto y algunas veces nos ahogamos intentando solucionar todo solas sin consultar o buscar una orientación cuando todavía estamos a tiempo.
Por eso quiero dejar el número de la consultora espiritual que me ayudó durante todo este proceso.
Consultora Espiritual
+573126848236
A veces para nosotras como mujeres es muy complicado reconocer que también podemos ser las culpables de que una relación se termine. Es mucho más fácil echarle la culpa a la otra persona, buscar una razón para justificar lo que hacemos o simplemente no aceptar nuestros errores. Eso fue exactamente lo que me pasó a mí.
Durante mucho tiempo no quise enfrentar lo que estaba haciendo y cuando finalmente entendí que debía cambiar ya era demasiado tarde. Emanuel tomó la decisión de marcharse de nuestra casa y no quiso darme otra oportunidad. Creo que él tuvo que irse para que yo realmente entendiera todo el daño que estaba causando.
Después de eso comencé terapia. Llegué a tener 17 sesiones porque sinceramente quería mejorar y entender qué estaba pasando conmigo. La terapia me ayudó en algunas cosas, pero también entendí que existen temas que una terapia no siempre logra solucionar completamente.
Incluso cuando iba aproximadamente por la sesión 17, la misma terapeuta me habló de buscar algo relacionado con astrología o alguna orientación espiritual porque había situaciones emocionales que yo seguía sin poder controlar.
Por eso empecé a leer, investigar y buscar información hasta que hablé con una consultora espiritual.
Con ella entendí algo que nunca había considerado y es que algunas veces nuestros cambios emocionales, los celos o esa necesidad de querer controlar todo pueden estar relacionados también con nuestros ciclos energéticos y nuestro campo espiritual. No sé si a algunas les ha sucedido que existen días donde sienten que cualquier cosa las altera mucho más de lo normal. A mí me pasaba bastante.
La consultora comenzó ayudándome con mis ciclos energéticos mediante unos trabajos espirituales enfocados en estabilizar mi campo astral y evitar que yo explotara de una manera tan fuerte con Emanuel.
También trabajó mi ciclo de energía espiritual porque según me explicó estaba demasiado inestable y por eso yo reaccionaba rápidamente ante cualquier situación.
Después de hacer ese proceso algo cambió muchísimo en mí. Ya no volví a tener esos estallidos como antes.
También revisó el tema de mi enfoque lunar y me explicó que existían algunas cargas negativas que necesitaban mejorarse. Poco a poco fui sintiéndome diferente y mucho más tranquila.
Fue allí cuando personalmente me di cuenta que un trabajo espiritual sí podía ayudarme.
Cuando sentí que ya había cambiado muchas cosas decidí buscar nuevamente a Emanuel. El problema era que él ya no quería regresar conmigo. Había sufrido demasiado por nuestra relación y no confiaba en que realmente yo pudiera cambiar.
Entonces nuevamente hablé con la consultora.
Ella me explicó que Emanuel todavía tenía sentimientos y amor por mí, pero que después de todo lo sucedido estaba cerrado completamente a regresar. Por eso me recomendó trabajar un proceso relacionado con el ciclo de la ley de atracción para ayudar a que él pudiera nuevamente acercarse y darse cuenta de los cambios que yo estaba teniendo.
La idea nunca fue simplemente que Emanuel regresara de un momento para otro. Ella siempre me explicó que yo primero debía demostrar con mis acciones que era una mujer distinta.
Con el paso de las semanas Emanuel comenzó a darse cuenta.
Ya no reaccionaba igual, no buscaba discutir por cualquier cosa y tampoco tenía esos mismos ataques de celos que habían terminado nuestra relación.
Hasta que finalmente llegó un momento que para mí fue demasiado importante y él decidió decirme que iba a darme una nueva oportunidad.
No voy a decir que todo sucedió de la noche a la mañana porque no fue así.
En total fueron aproximadamente 2 meses bastante largos y difíciles. Hubo momentos donde pensé que las cosas no iban a funcionar, pero finalmente todo comenzó a mejorar para mí, para Emanuel y para nuestro matrimonio.
Hoy siento que soy una mujer diferente.
He aprendido a controlar mi ira, algo que durante mucho tiempo pensé que nunca podría hacer, y también he podido manejar mucho mejor mis celos.
Ya no vivimos discutiendo como antes. Incluso siento que nuestro matrimonio se encuentra ahora en un proceso de mejoramiento continuo porque los dos estamos mucho más tranquilos.
Hace poco también me inscribí en meditación. Voy todos los viernes en la noche y ha sido otra cosa que me ha ayudado bastante.
Fue precisamente la consultora quien me recomendó comenzar a meditar porque me dijo que sería muy bueno para continuar trabajando mi tranquilidad y mi parte emocional. La verdad lo hago feliz y contenta porque siento que estoy haciendo algo bueno para mí misma.
Quise contar todo esto porque sé que existen muchas mujeres pasando por situaciones parecidas.
Muchas veces nuestros celos, nuestra ira o nuestra manera de reaccionar terminan alejando precisamente a la persona que amamos y cuando finalmente queremos enfrentar el problema ya sentimos que es demasiado tarde.
Chicas, créanme que muchas pasamos por esto y algunas veces nos ahogamos intentando solucionar todo solas sin consultar o buscar una orientación cuando todavía estamos a tiempo.
Por eso quiero dejar el número de la consultora espiritual que me ayudó durante todo este proceso.
Consultora Espiritual
+573126848236